Derashá: semana de Pesaj

 

 

Shalom amados/as:

Se acerca la cena de Pesaj que celebraremos la noche del 19 de abril de 2019 (en nuestro calendario occidental). Invitamos con este mensaje a hacer una reflexión sobre el significado de esta festividad judía. Para ello cabe preguntarnos ¿Qué es lo que hace que una persona extranjera (Goyim) se convierta en un judío/a (que etimológicamente significa ‘’alabador/a del Eterno’’)?

Hay que tener una cosa muy clara, y es que ser judío requiere una vida de entrega al Eterno, si realmente queremos hacer su voluntad. Los que salieron de Egipto (y a nosotros se nos cuenta entre ellos) hicieron un pacto con Adonay. Él expresó claramente: ‘’ seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dío’’.  En Éxodo 6:7.

Se acerca Pesaj y debemos ser conscientes de su importancia, porque aquellos que se convierten en judíos se regocijan en las cosas que el Dío ha hecho por su pueblo. Si no celebramos esta festividad difícilmente podremos decir que somos el pueblo del Eterno o que lo amamos. Adonay nos manda; nos ordena celebrar, o mejor dicho recordar este día. Podremos argumentar o nos podrán argumentar lo que sea; pero su palabra es fiel.  Nosotros debemos aferrarnos a su palabra y reivindicar su firmeza (fidelidad). Los que nos comprometimos con Adonay declaramos abiertamente que la Torá es inderogable y no se puede anular.

El Eterno nos ordena celebrar Pesaj durante siete días y si realmente somos, o queremos ser parte de su pueblo tenemos que recordar este día. El pueblo salió de Egipto con lo puesto, es decir, deprisa y corriendo.  Nosotros recordamos esa salida (el relato se encuentra en el libro de éxodo) y el Eterno nos manda eliminar todo aquello que tenga levadura (en Heb. ''hametz''). En aquel contexto  el pueblo salió sin levadura y como consecuencia no dio tiempo a que fermentara el pan. La levadura también es un simbolismo que se asocia con el pecado y el Mesías Yeshúa en su contexto histórico hace referencia a la ‘’levadura’’ de los fariseos, es decir a sus doctrinas, que eran ponzoña.

 Salimos de Egipto con peligros y penurias  (como es de esperar nuestra vida nunca ha sido ni será fácil). Por esta razón servirle requiere un compromiso de vida. ¿Qué estamos haciendo para demostrar que somos parte de Israel? ¿Hemos tomado un compromiso para tener la certeza de que somos realmente judíos?  La importancia de Pesaj radica en que es la fiesta de nuestra liberación ya que durante siglos fuimos esclavos en Egipto; pero el Eterno nos liberó. '' Él hizo maravillas para nosotros en la tierra de Egipto, milagros y portentos en la tierra de Faraón. Él sacó a Israel su pueblo, para que le sirviera siempre en libertad''.

¿Demostramos realmente que la Torá está viva? ¿Somos alabadores de nuestro Dío? ¿Qué es lo más importante en nuestra vida? Él nos llamó a salir de Egipto para servirle. Como judíos consideramos que ese es nuestro mayor objetivo en la vida. Si no servimos al Eterno no podemos ser libres. El nos sacó de la esclavitud y es cuando realmente comenzó nuestra historia como su pueblo. Nos es necesario aún hoy en día salir de esa esclavitud porque si no es así ¿qué sentido tiene nuestra vida? Por tanto, es imposible servir al Eterno sin haber salido de Egipto.

Una última reflexión: las palabras no tienen valor si no van acompañadas de hechos. Llega Pesaj; un momento único en el año. El mesías Yeshúa celebró este día nada menos que para despedirse de sus discípulos.

No es por tanto algo vano, sino trascendental debido a que es el origen de nuestro nacimiento como pueblo y el origen de lo que somos. Nosotros también nos comprometimos y afirmamos: ’’ cumpliremos y obedeceremos todo lo que Adonay habló’’ (Éxodo 24:7). Por tanto afirmamos rotundamente que esa promesa sigue vigente y como fieles alabadores del Eterno y discípulos del Mesías recordaremos este día con  alegría.

Berajot.