Derashá: semana de Pesaj 2019

 

Un momento del año especial para nosotros, trascendente, lleno de un contenido inmenso y abrumador es Pesaj. Nosotros somos lo que somos por una noche de Pesaj. Somos judíos por lo que ocurrió una noche en Egipto.

Éxodo 12:14 ‘’ Y este día os será en memoria, y lo celebrareís como fiesta solemne para El Eterno durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis’’

Estatuto perpetuo:

‘’Jupat’’ (Heb. Estatuto ): costumbre, decreto, ley, mandamiento, ordenamiento, rito, práctica, regla.

‘’Olam’’ (Heb. Perpetuo): eternidad, siempre, eternamente, eterno, mundo, sempiterno, para siempre, perpetuamente.

En la cena de pesaj hacemos un ritual tradicional bebiendo cuatro copas de vino en la cena. Esto es así desde siglos antes del mesías. Establecieron los rabinos un método docente e inspirador para transmitir las enseñanzas de forma contundente y didáctica, para perpetuar el mandato. Estas cuatro copas representan las 4 promesas de Éxodo  6:6: ‘’Yo soy el Eterno y os libraré de los trabajos forzados de Egipto y os salvaré de la servidumbre y os redimiré con brazo extendido y con grandes juicios. Y os tomaré como pueblo mío’’.

Evidentemente la celebracion ha ido variando a lo largo del tiempo, pero lo trascendente siempre se mantiene: cordero, pan cenceño, hierbas amargas. El Mesías Yeshúa introdujo algunas variantes: mojó la matzá en agua con sal y no bebió la 4ª copa. Al mojar el pan en agua con sal, vinculó su cuerpo (simbolizado en esa porcion de matzá) con la afliccion que iba a sufrir (y que por tanto era necesaria para la redención). Su afliccion descrita en Isaías 53:4-6, estaba representada por ese acto de mojar la matzá en lágrimas como símnolo de lo que estaba presto a ocurrir.

La ausencia de la 4ª copa nos habla de un descenlace aun no cumplido: el ‘’ os tomaré’’ aún no se ha cumplido, la cuarta copa está aún por ser vaciada y cumplido su objetivo. La realidad reflejada en esa copa está por concluirse. Por eso cuando bebemos la tercera copa anunciamos ‘’la muerte del mesías  hasta que él venga’’.

Si trascendente es la salida de Egipto, más aún la redención del Mashiaj. ¿y qué, si es despreciado por algunos? Nosotros recordaremos su mensaje, su enseñanza y su obra. No somos lo que somos por lo que creemos, sino por lo que el Eterno ha hecho por nosotros:

Nos sacó de Mitzraim, nos dio la Torá, nos redimió con el Mashiaj. Es el Eterno en su misericordia con nosotros, y la redencion del Mashiaj lo que hace que seamos especiales a sus ojos. No importa nuestra percepción, sino la del Eterno.

Pesaj, sin el Mashiaj está inconcluso, es pasado imperfecto. Y Pesaj ha de ser un futuro perfecto, pues no nos habla del pasado sino de lo que el Eterno hizo, hace y hará en nosotros cada día. Con este espíritu tomamos el pan y el vino en esta celebracion, en nuestra celebracion como pueblo.