El Rabino Daniel Tzión

El Rabino Daniel Tzion z"l
  Gran Rabino de Bulgaria durante la II Guerra Mundial

por Joseph Shulam

El primer registro sobre los judíos en Sofía, Bulgaria, es del año 811 D.C., antes de esa época, el centro de la vida judía, que continúa la existencia en Bulgaria desde los días tempranos del Imperio Romano, estaba en la ciudad de Viddin. Los judíos vinieron a Sofía con el regreso de Krum, el rey victorioso, que trajo a Sofía unos 30,000 presos, entre quienes habían también muchos judíos de la Asia Menor. A estos judíos fueron agregados también judíos que se escaparon de la persecución en Hungría, y en Austria.

Cuando el rey Muad I conquistó Sofía en el año de 1389, él encontró cuatro sinagogas activas en la ciudad. Había una sinagoga llamada, "Kehal de los griegos", que fue utilizada por los judíos que vinieron a Sofía de Grecia y las islas griegas. Había también una sinagoga ashkenazí, y una sinagoga de "Francos", y la cuarta sinagoga era para los judíos locales que hacían sus rezos en búlgaro y en hebreo. Cuando el  Papa Nickolai V persiguió a los judíos en Bavaria, muchos de estos judíos vinieron a Sofía y se mezclaron con los judíos de la región y los judíos griegos que hablaban Ladino. Esta comunidad judía búlgara, desarrolló fuertes conexiones con la gran comunidad Sefardí en Tesalónica, Grecia. En Tesalónica había una comunidad judía muy grande que tuvo una Yeshivá (Escuela Rabínica). Tesalónica era un centro y tuvo todas las instituciones judías que se perdían en Sofía en aquel momento. Cuando Bulgaria se liberó de la dominación turca en el año de 1880, el príncipe Alexander de Bulgaria nombró al Rabino Gavriel Almoslino para ser el Rabino principal de Sofía y de Bulgaria. Después de la guerra de los Balcanes en 1912, miles de judíos inmigraron a Bulgaria y la comunidad creció, teniendo la necesidad de más rabinos. En 1918 un mensaje se envió de Sofía a Tesalónica para mandar rabinos a Bulgaria. La cabeza de la Yeshivá en Tesalónica mandó a su joven hijo, Daniel a servir en la comunidad de Sofía. El Rabino Daniel Tzión sirvió a la comunidad y fue elegido para ser el Gran Rabino de Bulgaria. El Rab. Daniel Tzión logró realizar sus mayores actividades durante los años de la guerra.

Con el inicio de la II Guerra Mundial comenzaron también los problemas para los judíos. El 23 de enero de 1941, la Ley para la Protección de la Nación se publicó en el periódico oficial. Esta ley no era nada más que una adaptación búlgara de las leyes de Neurenberg. El propósito de esta ley era separar la comunidad judía del resto de la gente búlgara y también limitar la libertad de los judíos. El primero de marzo de 1941, el gobierno búlgaro anunció que ellos unían los Poderes del Eje. En el mismo día las fuerzas nazis entraron a Bulgaria sin un solo disparo. Se indicó oficialmente que los alemanes vinieron a Bulgaria para protegerla de un posible ataque desde el Este por las Fuerzas Aliadas. En el mismo día se publicó un edicto que ordenaba a cada hombre judío  entre los 20 y 40 años de edad a presentarse a los trabajos de las brigadas. En la realidad éstos trabajos de las brigadas eran campos de trabajo forzado. El 12 de julio de 1941, el Rey Boris III, firmó una ley que obligaba a cada judío pagar "un impuesto de Contribución". En el mismo mes, en el día 29, una segunda ley se pasó, limitando los recursos financieros de los judíos en Bulgaria. Esta ley prohibía a los judíos a trabajar en puestos como farmacéuticos; ingenieros; arquitectos; abogados;. . . etc. El 30 de septiembre de 1942, una comisión especial para asuntos judíos fue designada, y dirigida por un muy conocido antisemita, Alexander Balev. Estos planes tenían como meta final la preparación para el exterminio de los judíos búlgaros, y todos lo sabían.

Los judíos de Bulgaria, y especialmente de Sofía, estuvieron al borde del infierno dos veces en el año de 1943. El gobierno de Bulgaria tomó un decisión bajo la presión alemana para mandar al exterior a los judíos búlgaros. El 23 de mayo, el Rabino Daniel Tzión reunió a todos los judíos en la sinagoga central de Sofía, que es la segunda sinagoga más grande en toda Europa. Cada judío de la ciudad vino a la sinagoga para rezar y pedir que ese decreto fuese anulado. El Rab. Daniel dijo públicamente a toda la comunidad: "es mejor para nosotros morir aquí que en Polonia". Cuando los judíos salieron de la sinagoga la Policía atacó a la multitud y detuvo cerca de 250 hombres. La gente continuó marchando hacia el Sínodo Santo y para demandar ver al Patriarca Stephen, que era respetado por la comunidad judía a causa de la actitud amistosa hacia ellos. El Patriarca Stephen prometió a la comunidad judía que él se reuniría con el rey y los ministros e intentaría influir en ellos para cambiar su actitud y detener la persecución de los judíos. Sin embargo, el 25 de mayo de 1943, la expulsión de los judíos de Sofía comenzó. La Comisión para asuntos judíos tomó de Sofía y de ciudades provinciales 10,153 judíos, y 3,500 hombres de los campos de trabajos forzados. En Sofía permanecieron sólo 2,300 judíos. La Iglesia Ortodoxa búlgara era uno de los mayores tropiezos en el camino del Gobierno Búlgaro de mandar a los judíos a Auswitz. La Iglesia continuó intercediendo al rey y el resto del gabinete por los judíos.

La pregunta siempre surge ¿por qué la Iglesia Ortodoxa de Bulgaria era tan amistosa con los judíos? La verdadera razón se encuentra en la relación especial que compartieron el Patriarca Stephen y el Rabino Daniel Tzión.

El Rabino Daniel Tzión fue invitado al principio de los años de 1930 a visitar Dunnov, que era un maestro del cristianismo místico. Este Dunnov mezclaba el misticismo y el cristianismo con el vegetarianismo y algún ejercicio de tipo Yoga. El Rab. Daniel se impresionó con el estilo de vida de este Dunnov, y comenzó a aplicar algunos de las enseñanzas de este místico. Había tres cosas que el Rab. Daniel Tzión aprendió de Dunnov, el vegetarianismo, levantarse temprano en la mañana y comenzar el día con oración en dirección a la salida del sol, y con el diario ejercicio físico. Dunnov le habló de Jesús como el Mesías y Salvador. Él habló también del sencillo estilo vida de los discípulos de Jesús. Estos temas llamaban la atención del Rabino Daniel. Él comenzó a pensar qué podría llamarse desde un punto de vista como judío ortodoxo como algo no ortodoxo, o por lo menos qué temas eran excepcionales en los que un rabino normalmente no meditaba. Pero, según el Rab. Daniel Tzión, el mayor cambio vino en su vida cuando él rezaba al ver la salida del sol y tener una visión de Yeshúa. Él no supo lo que esta visión significó, así que él preguntó a otros rabinos lo que él debería hacer con respecto al tema. Después de la tercera vez en que la misma visión se le reapareció al Rabino Daniel, él miró hacia la figura y habló con él. La figura centelleaba directamente del Sol y la impresión que tuvo el Rab. Daniel fue que esta figura le habló diciéndole que era Yeshúa. No es cosa tan sencilla para un rabino tener una visión de Yeshúa el Mesías. Pero el Rabino Tzión estaba bien versado con la enseñanza: "Recibe la verdad por quienquiera que venga". Él entendió que había algo muy especial en esa persona que se le apareció a él. No era un mensaje regular que le era entregado diariamente. La naturaleza extraña de esta visión obligó al rabino ha investigar y tratar de entender qué le estaba poniendo Dios delante suyo. El Rabino Daniel Tzión sabía que él debía encontrar una fuente de información que lo ayudara a entender esta visión y descubrir su significado. En este punto el Rab. Daniel fue al Patriarcado de la Iglesia Ortodoxa Griega en Sofía y conoció al Patriarca Stephen con quien tuvo una amistad cercana y un cambio franco de ideas en una variedad de temas espirituales, incluyendo a Yeshúa y la Iglesia Primitiva. El Patriarca, que estaba bien versado en delicada relación entre judíos y cristianos, sólo alentó al rabino a olvidarse del cristianismo y concentrarse solamente en Yeshúa.

El Rabino Daniel nunca se convirtió al "cristianismo",  él comenzó a creer en Yeshúa y permaneció fiel a la observancia y estilo de vida de la Torá. Una canción que el Rab. Daniel escribió acerca de su fe puede expresar mejor su actitud hacia Yeshúa el Mesías:

¡No, no yo, no yo!, ¡sólo tú Yeshúa estás en mí!

Sólo tú me traes antes el Dios de mis Padres,

Sólo tú me puedes sanar de todas mis dolencias.

¡No, no yo, no yo!, ¡sólo tú Yeshúa estás en mí!

Sólo tú me enseñas a amar la Roca de mi salvación,

Sólo tú me enseñas a amar todas las criaturas,

¡No, no yo, no yo!, ¡sólo tú Yeshúa estás en mí!

Sólo tú me enseñas a amar aún al enemigo,

Por esta razón permaneceré en tu amor,

Contigo estaré por la eternidad,

¡No, no yo, no yo!, ¡sólo tú Yeshúa estás en mí!

 

El Rabino Daniel comenzó a reunir un grupo pequeño muy selecto de personas judías para estudiar el Brit Ha'Jadashá cada tarde de Shabat en su casa. Entre estos judíos se encontraban parte de los líderes de la comunidad judía de Sofía.

La fe del Rab. Daniel en Yeshúa el Mesías llegó a ser un secreto muy conocido en la comunidad judía de Bulgaria. Sin embargo su posición era tan respetada y sus servicios tan estimados que ninguno de los funcionarios judíos en Sofía podría criticar abiertamente al rabino. Y también porque él permaneció dentro de la armazón de la comunidad judía de Bulgaria y no dejó de vivir como un judío ortodoxo en todo el rigor de la observancia más estricta de la Torá, había muy poco que se podía señalar como herejía por sus adversarios. En este contexto el liderazgo de la comunidad judía comenzó a aislarlo lentamente.

Cuándo los nazis ocuparon Bulgaria sin disparar una bala, el Rabino Daniel Tzión como el líder espiritual de la comunidad judía llegó a ser el objeto de la persecución y el ridículo. Él fue tomado y fue azotado públicamente enfrente de la Gran Sinagoga de Sofía. Durante este tiempo el Rab. Daniel caminó derecho con la frente en alto ante los fascistas y su única reacción era invocar a Dios. Mi propia madre y mi hermana estuvieron presentes en por lo menos dos de estas ocasiones y ellas cuentan esta historia una y otra vez. Los sentimientos que ellas sentían años mas tarde a raíz de esta experiencia les dio el coraje de sentirse orgullosas de ser judías. Cuando habían rumores sobre el envío de los judíos a Alemania, el Rabino Daniel y su secretario A. Anski escribieron una carta al rey de Bulgaria. En esta carta el Rab. Daniel le suplicó al Rey en el nombre de Yeshúa que no permitiera que los judíos fuesen sacados de Bulgaria. El Rabino Daniel escribió en esta carta que en una visión él había visto que Yeshúa le decía que él debía advertir al rey de no entregar a los judíos a los nazis. Después de una dura  y larga espera de muchas horas en la puerta del palacio de Rey en Sofía, el rabino y su secretario eran capaces de entregar esta carta al secretario del rey. Al día siguiente el rey viajaba a Alemania para una reunión con el gobierno nazi y con el mismo Hitler. El rey Boris de Bulgaria estuvo firme y no se sometió a la presión nazi para deportar a los judíos búlgaros a los campos de la muerte de Polonia y Alemania.

Aquí están palabras del sermón del Rab. Daniel Tzión en el Shabat después de que él visitó el palacio del rey y entregó la carta:

¡No teman mis queridos hermanos y hermanas! Pongan su fe en la Piedra Santa de nuestra Salvación. . . Ayer, he sido informado que el Patriarca Stephen ha concordado en verme inmediatamente y discutir acerca de la conversación con el rey de Bulgaria. Cuando yo fui a ver al Patriarca Stephen, él me dijo: "Dile a tu gente que el Rey ha prometido que los judíos búlgaros no saldrán de los límites de Bulgaria". . . Expliqué al Patriarca que miles de judíos me esperan en la sinagoga para oír estas buenas noticias. Cuando yo volví a la Sinagoga había un silencio en la gran congregación que se reunió para esperar oír los resultados de mi entrevista con Stephen. Cuando me encaminé a dar mi anuncio dije: "Si hermanos, Dios ha oído nuestras oraciones". . .

El 9 de Septiembre de 1944, el gobierno fascista de Bulgaria cayó y durante el gobierno comunista bajo el patrocinio de Rusia, el Rab. Daniel Tzión permaneció como el líder y Gran Rabino de Bulgaria hasta 1949 cuando él con la mayor parte de la comunidad judía búlgara inmigró a Israel.

En Israel el Rabino Daniel fue aceptado inmediatamente como el Rabino de los judíos búlgaros. Cuando en 1954 el Rab. Samuel Toledano llegó a ser el Gran Rabino de Israel, él invitó al Rab. Daniel Tzión para tomara el puesto de juez en el Tribunal Rabínico de Jerusalén, cuando los rumores comenzaron a correr sobre que el Rab. Daniel Tzión creía en Yeshúa, el Rab. Toledano invitó al Rabí Tzión a su oficina y le preguntó personalmente acerca de estos rumores. El Rab. Daniel explicó a Toledano su posición, él explicó que él aceptó a Yeshúa como el Mesías y que él no acepta al cristianismo como la expresión verdadera de la enseñanza y la persona de Yeshúa el Mesías. El Rab. Toledano le dijo que él podía vivir con esta posición si la guardaba para sí mismo. Cuando Rabí Daniel dijo que tal pensamiento no podía mantenerse en secreto, Toledano se vio forzado a tomar al Rabino Daniel al Tribunal Rabínico, y dejar que ellos decidan lo que se debía hacer.

En el tribunal después que la evidencia de la fe de Rabí Daniel en Yeshúa fue presentada en la forma de cuatro libros que el Rab. Daniel había escrito en búlgaro acerca de Yeshúa. El derecho de hablar se le concedió al Rabino Daniel. Aquí están las palabras que él dijo en su propia defensa:

"Soy pobre y débil, perseguido y vulnerable, Yeshúa me conquistó, y con el Hombre Nuevo que él me honró, él me entregó del ser indigente con su gran amor, él me abriga.

Todos los días el demonio astuto aspira a asir mi fe, yo soporto en mi coraje, y alejo al demonio. Yo estoy firme aquí, sólo en mi fe, el mundo entero está en mi contra. Yo renuncio a todo el honor terrenal por el Mesías, mi compañero".

El Tribunal Rabínico le quitó su posición rabínica, pero los judíos búlgaros continuaron honrando al Rabino Daniel como su rabino. Un judío ruso que era uno de los primeros colonos sionistas en Rishon Le'tZion, y había llegado a ser un "creyente", le dio al Rabino Daniel Tzión un edificio en la calle Yefet en el corazón de la ciudad de Yafo para que tuviera una Sinagoga. En esa sinagoga, Rabí Daniel ofició hasta el 6 de octubre de 1973. En este lugar el Rab. Daniel Tzión habló pocas veces de Yeshúa abiertamente, pero muchas veces él trajo historias y parábolas del Nuevo Pacto. Sin embargo, cada Shabat después del rezo en la Sinagoga Rabí Daniel traía a su hogar un grupo de sus feligreses y ellos estudiaban acerca de Yeshúa y del Nuevo Pacto toda la tarde del Shabat hasta que ellos regresaban a la sinagoga para decir las oraciones nocturnas.

Muchas misiones, misioneros, y sociedades cristianas, visitaron al Rabino Daniel Tzión en su hogar en Yafo. Ellos escribieron muchos artículos acerca de él, y en ocasiones le hacían ofertas de cantidades muy grandes de dinero para el uso de su nombre en sus ministerios. En cada caso el Rabino Daniel rechazó sus ofertas. Él no quiso destruir su testimonio para con el Pueblo de Israel por un puñado de dólares. Si cualquier persona le daba algún dinero sin poner condiciones, el rabino lo aceptaba y entregaba el dinero a las organizaciones caridad para los ciegos, huérfanos y viudas. Él mismo vivió en una gran pobreza. No había nada en su propia casa que era de valor y la puerta de su casa nunca se cerró.

El Rab. Daniel Tzión escribió centenares de canciones acerca de Yeshúa el Mesías, acerca del Shabat, y acerca de la vida buena en Dios. Él escribió también libros sobre el vegetarianismo y los alimentos naturales.

La mayor contribución del Rabino Daniel Tzión al Judaísmo Mesiánico fue su ejemplo personal. El vivió 100% como judío, y era 100% seguidor del Mesías Yeshúa. Él no cedió a la fe ni por el dinero de las misiones cristianas, ni se rindió ante las presiones del Rabinato. Yeshúa era su salvador y amigo, y hasta los últimos días de su vida el Rabino Daniel Tzión vivió de acuerdo al poema que él escribió con el acróstico de su nombre, Daniel Tzión el Sirviente de Dios.

La (Davar) Palabra de Dios es mi sendero,

La (Ner) Lámpara de Dios es mi guía,

El (Iraat) Temor de Dios es el comenzar de la Sabiduría,

El (Ahavat) Amor de Dios es mi Vida,

El (Laasot) Hacer la voluntad de Dios es mi aspiración,

La (Zedek) Rectitud y Justicia son mis metas,

Su (Isurim) Sufrimiento es mi expiación,

El te (OYagen) protegerá en todos tus caminos,

El (Nezah) Eterno Único de Israel es mi consuelo.

 

En 1979 el Rabino Daniel Tzión partió para estar con el Señor en una vejez madura de 96 años. La comunidad judía búlgara de Israel le rindió honores  militares y de estado en su funeral. Su cuerpo estuvo  en el centro de la ciudad de Yafo con un guardia militar y fue llevado sobre los hombros de varios judíos   a pie hasta el cementerio de la ciudad de Holón. El fue enterrado como el Gran Rabino de los judíos búlgaros a quienes salvó del holocausto nazi. El era 100% judío y 100% seguidor y discípulo de Yeshúa el Mesías. Sea su recuerdo bendito.