parashá judaismo, mesiánico, toledot, toldot

Shalom estimados


Leamos  Génesis 11:31 » Y tomo Taré a Abram, a Lot su nieto, hijo de Harán y a Saray su nuera, mujer de su hijo Abram, y salieron de Ur de los caldeos para ir al país de Canaán. Pero llegaron hasta Harán y habitaron allí.

 Y ahora Bereshit 25: 7-8 «Y los días de los años que vivió Abraham fueron ciento setenta y cinco años. Expiró, pues, Abraham, y murió en buena vejez, anciano y satisfecho. Y fue reunido a su pueblo.

Entre una y otra cita pasaron 100 años, pues tenía 75 cuando salió de Ur con su padre.

Pero hay mucho más que 100 años entre estos dos momentos. La vida no se compone de años, pues los años los llenamos de contenido día a día.

Si analizamos el texto, podemos extraer diferentes enseñanzas de la vida de Abraham. Algunas negativas, otras positivas, veamos.

a/ Valoración defectuosa de las promesas del Eterno:

Se va a Egipto después de haber recibido la tierra para crear un pueblo.

b/ Consintió que Paró (faraón) yaciera con ella a cambio de bienestar físico (vacas, asnos, camellos y criados). Indujo y aceptó el adulterio de Saray.

c/ Antepuso su bienestar económico a la unidad familiar. Invitó a marchar a Lot para evitar disputas de sus sirvientes por cuestión del ganado. Teniendo que rescatarlo luego a filo de espada.

d/ Se impacienta respecto a la promesa del Eterno y deja preñada a Agar para así ver cumplida la Palabra de Adonay. Abraham era de esos que piensan que a el Eterno hay que echarle una manita de vez en cuando.

e/ A pesar de “su gran visión profética” en cuanto a su descendencia, Adonay hace que Saray conciba y el Eterno le confirma sus promesas.

f/ Nos lo encontramos jugando a las estrategias para salvar a Lot de la destrucción de Sodoma y Gomorra.

g/ Volvió Abraham a jugar a «no es mi esposa, puedes acostarte con ella» con Abimelec. Y el Eterno se lo dijo en sueños al rey antes de que se «llegase a ella». Casi muere un hombre integro.

h/ Expulsa a Agar y a su hijo Ismael. Y menos mal que Adonay tomó el compromiso de cuidarla y al niño, pues con un pan y un poco de agua por el desierto, poco se puede sobrevivir.

i/ Ciertamente que obedece a Adonay en lo referente a no negar a su propio hijo en Moriáh, y Adonay le ratifica su pacto y lo bendice.

j/ Acierta a la hora de escoger mujer a su hijo y acierta en que no vaya a Ur a buscarla él mismo. Y se casa con su prima segunda.

k/ Volvió a casarse cuando muere Sara y aunque tuvo más hijos, todo lo que tenía a Isaac como herencia.  A los demás le dio regalos y los envió lejos, para que no rivalizasen con Isaac por la herencia.

Y aquí murió…..

 

Es fácil identificar dos periodos en la vida de Abraham:

a/ Antes del nacimiento de Isaac

b/ Después del nacimiento

Las dos ampliamente diferentes.

*Una acarrea desastres a él y a todos los que le rodean (lo que suele ocurrir cuando somos rebeldes a Adonay).

* La otra totalmente opuesta, y trae bendición a él y a todos los que le rodean.

Una destaca por la notoria y manifiesta voluntad del Abraham, la segunda etapa de su vida, por una dejación de su voluntad y la sumisión a la voluntad del Eterno.

Una trae plagas y esterilidad y la otra trae respuestas, por parte del Eterno, a los desafíos.

Voluntad de hombre versus voluntad del Eterno.

Y aunque sus esfuerzos, tretas y maquinaciones le traen bendiciones físicas en cuanto a posesiones y riquezas. Es la segunda etapa la que le provee de las bendiciones que en verdad aprovechan: Las bendiciones del Eterno.

Porque no es importante el oro, la plata y el ganado. El se dio cuenta al final de sus días, que es infinitamente más importante como edificas la vida de tus hijos, que la cuenta que les dejas en el banco.

Es más importante confiar en la bendición y la guía del Eterno (En los momentos más dramáticos de tu vida), que confiar y descansar en tu sabiduría, tus capacidades de negociante o de buen profesional.

Por eso es que la Torá nos dice:

Murió en buena vejez, anciano y satisfecho.

No dice: murió sólo, sus hijos enfrentados por la herencia y amargado por que su esfuerzo y su anhelo en su vida no se vio recompensado.

Pensemos como queremos edificar, andar o desarrollar nuestra vida. Aprendamos de Abraham, de sus errores y de sus aciertos.

Algunos tenéis muchos años por delante, mirad como los vivís y qué tomáis como referente. Para que el final de vuestra vida, estéis rodeados de hijos, nietos y satisfechos ante el Eterno, pues la vida que os dio, la vivisteis de acuerdo a su voluntad.

¡Que así sea!!

 

R/ Mijael Sofer PhD.